Frase de contraseña vs. contraseña: cuál elegir
Compara una frase de contraseña con una contraseña tradicional y aprende a crear claves largas, únicas y fáciles de gestionar sin usar datos personales.
Comprende la diferencia
Una frase de contraseña es una contraseña formada por varias palabras o una secuencia larga de texto. No es una tecnología distinta. Su utilidad depende de la longitud, de cómo se elige y de que no se reutilice.
Una cita conocida, una letra de canción o una frase sobre tu vida puede ser predecible. Añadir una mayúscula y un signo al final no corrige necesariamente esa debilidad.
Elige según el uso
Para una clave que debes memorizar, considera varias palabras seleccionadas al azar con un método fiable. No las escojas como una historia sobre tu familia, tu equipo favorito o tu lugar de nacimiento.
Para cuentas que no necesitas recordar, un gestor puede generar contraseñas aleatorias y guardarlas. Respeta los requisitos del servicio sin acortar innecesariamente la clave. Antes de confirmar, comprueba que el sitio admite la longitud y los caracteres elegidos.
Mantén cada clave separada
Crea una contraseña diferente para cada cuenta importante. No uses una misma frase con pequeños cambios según el servicio. Si una versión se filtra, esos cambios pueden resultar fáciles de anticipar.
Protege especialmente el correo principal y el gestor de contraseñas. Activa un segundo factor cuando esté disponible. Si puedes usar una llave de acceso, revisa cómo se sincroniza y cómo recuperarás el acceso al cambiar de dispositivo.
Prepara una recuperación segura
Guarda los códigos de recuperación en un lugar protegido, separado del dispositivo que podrías perder. Si conservas una copia física de una clave esencial, mantenla fuera de la vista y lejos de accesos compartidos.
Cambia una contraseña cuando exista una sospecha de exposición, reutilización o acceso no autorizado. No hace falta modificarla constantemente sin motivo. Revisa también las sesiones abiertas y los métodos de recuperación de la cuenta.