Te piden tu documento y una selfie: qué revisar
Aprende a evaluar solicitudes de tu documento y una selfie, verificar quién las recibe y limitar la exposición sin asumir que todo trámite es fraude.
Una solicitud legítima también exige cuidado
Algunos servicios solicitan una imagen del documento y una selfie para comprobar identidad. Esa práctica no significa por sí sola que exista fraude. Sin embargo, reúne información sensible que merece una revisión cuidadosa. Antes de enviarla, confirma quién la solicita, para qué trámite y si llegaste al proceso desde una aplicación o un canal oficial de la entidad.
Preguntar por finalidad y conservación
Busca información sobre el uso de las imágenes, el tiempo de conservación y los proveedores que participan en la verificación. Pregunta si existe una alternativa cuando el trámite no te resulte claro. Un aviso de privacidad no elimina el riesgo, pero debe permitir entender quién trata tus datos. Evita enviar documentos solo porque alguien afirma que es un requisito urgente.
Enviar solo por el canal adecuado
No entregues documentos y selfies por chats personales de supuestos asesores sin verificar el procedimiento. Si la entidad permite incluir una marca con la finalidad del trámite, consulta cómo hacerlo sin ocultar datos necesarios. Esa marca no impide todos los usos indebidos. Evita modificar imágenes de una forma que invalide la verificación o te obligue a compartir nuevas copias innecesarias.
Si ya los enviaste a un desconocido
Guarda la conversación y registra qué imágenes compartiste. Si alguien suplantó a una empresa, avísale mediante un canal oficial. Vigila solicitudes, cuentas o productos que no reconozcas y consulta las herramientas disponibles en tu país. No puedes asumir que borrarán las copias porque lo pidas. Tampoco necesitas pagar a quien promete recuperarlas o eliminar cualquier posibilidad de uso.