Autenticación de dos factores: cómo activarla
Activa la autenticación de dos factores, elige un método adecuado y guarda opciones de recuperación para no depender únicamente de tu teléfono principal.
Añade una barrera a la contraseña
La autenticación de dos factores exige otra prueba además de la contraseña. Puede ser un código de una aplicación, una confirmación en un dispositivo o una llave de seguridad. No es lo mismo que escribir dos contraseñas.
Empieza por el correo principal, el gestor de contraseñas y las cuentas financieras. Busca la sección de seguridad de cada servicio entrando desde su aplicación o sitio oficial, no desde un mensaje inesperado.
Elige entre los métodos disponibles
Cuando sea posible, considera métodos resistentes al phishing, como las llaves de seguridad compatibles. Las llaves de acceso también ofrecen protección frente a páginas falsas. Revisa qué admite cada servicio y cómo funciona su recuperación.
Una aplicación autenticadora es otra opción habitual. Los códigos por SMS pueden mejorar una cuenta protegida solo con contraseña, aunque tienen riesgos asociados a la línea telefónica. No desactives una protección útil sin preparar antes una alternativa.
Prepara el cambio de teléfono
Guarda los códigos de recuperación en un lugar protegido. No los dejes únicamente en el mismo teléfono que podrías perder. Si el servicio permite registrar otro método o una segunda llave, considera hacerlo.
Antes de borrar o vender el iPhone anterior, comprueba que puedes iniciar sesión desde el nuevo. Las aplicaciones autenticadoras tienen procedimientos distintos de transferencia y respaldo. No supongas que todos los códigos aparecerán automáticamente.
Rechaza solicitudes que no iniciaste
Nunca compartas un código con alguien que te llamó o escribió. Tampoco apruebes una notificación de acceso solo para que deje de aparecer. Una solicitud inesperada puede indicar que alguien está intentando entrar.
Si ocurre, abre directamente el servicio, revisa la actividad y cambia una contraseña posiblemente expuesta. Elimina métodos desconocidos y cierra sesiones sospechosas. Tener dos factores no elimina la necesidad de comprobar a quién entregas información.